viernes, 13 de noviembre de 2015

MIS VENADAS POÉTICAS 5, por el c...



Le pido al sol, que con sus rayos extirpe el dolor, el frío que invade el vivir.

 Que irradie hasta quemar, me convierta en cenizas de ti.




Y dónde escapar si no existe lugar al cual ir. 

Si tus labios son mi amarre.

Si navego a la deriva guiado por tu oleaje.




Navegando por suspiros alcancé tu boca. 

Y remé hasta llegar al centro de tus entrañas. 

Allí, abrí un frasco repleto de mariposas.






Avanza, corazón. 

Huye raudo, no mires atrás. 

Llorarán los que quedaron: los ingratos no podrán seguir tu rastro




Si no mereces mi recuerdo, ¿a qué se debe ese recelo? 

Desaparece de mi mente, y déjame alzar el vuelo. 

Solo quiero empezar de nuevo.






Queriéndote dejé de querer. 

Jugaste con mi alma, te reíste de mi ser. 

Mirando atrás, quemándome en recuerdos, pienso. 

Y no añoro tu regreso.




Te desvestí el alma y en su desnudez no encontré nada.

 Me busqué en los recuerdos, en el sentir, en la esperanza...

Pero yo allí no estaba.




Me arrastro a la deriva. 

Solo busco un corazón. 

Mis heridas sangran tras de ti. 

Sigue el rojo, y estaré ahí. 

No te encuentro. 

Voy a morir.






No importa donde mire. 

Donde piense. 

Donde busque lo que no existe.

No estás. 

Y provocas que me inspire.




Soy caliente escalofrío. 

Susurro a gritos. 

Beso sofoca incendios. 

Caderas bailando al ritmo. 

Soy tu sexo rozando el mío.






He mirado en la ventana y he observado, cien palomas surcar el cielo. 

He llorado sin saberlo, y he notado, que todavía te quiero.




Paseando sobre tus pupilas me despeñé en tu mirada. Y allí vi mi imagen perpetuando en tus

sentidos; en tus ojos, hallé mi alma.




Si mi corazón tuviera alas, acudiría a tu encuentro.

No tiene. 

Así que te jodes, y si te urge, ya estás viniendo.






Dije adiós y di la espalda. 

Me fui. 

Y aunque me alejara, en ella quedó lo mejor de mí.




Estremecerte con una simple mirada. 

Erizar el vello de tu piel con un leve susurro.

Ser lo que esperas. 

Ser lo que piensas al despertar.






Ni el sol me ilumina. 

Ni la luna me guía. 

La negrura invade mi cuerpo. 

Soy la pena en carne y hueso.




Me dijo que me quería. 

Pero se calló que para ella no era más que un juguete. 

Alguien a quien nunca amaría.




Tanto quererla para ahora no sentir nada. 

Música, letras, imágenes... momentos: 

todo me la recuerda.






Piensas en mí, y yo entristezco. 

No me olvidas, y yo lamento. 

¿No me entiendes? 

Lloro al percibir, lo vano de tus recuerdos.




Si no se hace nada, NADA ocurre. 

El amor es dedicación, esfuerzo... y a veces, tragar orgullo. 

Millones han muerto, y lo seguirán haciendo.






Espejo roto.

Nudillos en sangre.

 Destruyo el reflejo, no quiero atisbarme.

 Tu ausencia en mis ojos me hace chantaje.




Versos sin sentido.

Inspiración muerta, tú lo has consentido.

Heriste mi alma, y no encuentro el camino.

Poemas a la nada: poeta hundido.




Tumbado en la cama, pienso. 

Silencio y pesar infestan la estancia.

Rencor al evocar tus sucias palabras, lo vivido. 

No perdono. 

No te olvido.