martes, 21 de julio de 2015

EL REY DE HIERRO, de MAURICE DRVON

RESEÑA POR JORDI BEL MARCOVAL:


SAGA LOS REYES MALDITOS 1



                               
     Cuando terminamos un libro, los que solemos leer todos los días tenemos claro cuál será nuestra próxima lectura. Pero en contadas ocasiones, esto no sucede, y vas empezando uno  tras otro con la esperanza de encontrar el que te guste. Me pasó con esta novela, la cual descubrí gracias a un grupo de Facebook sobre el género histórico. Uno de los miembros, preguntó cuál era  la mejor novela histórica que habíamos leído. Tras poner mi selección, me di cuenta que muchos repetían una misma saga: “Los reyes Malditos“.

Buscando información, lo que encontré fue una frase de George R.R Martin donde exponía que esta saga inspiró Canción de Hielo y fuego. Y como Shuster dijo sobre la nacionalidad del árbitro tras perder contra el Barça: “No hace falta que dises nada más”. 

https://youtu.be/5Gkg77It8nU

Entrando ya en lo que es la novela en sí, la primera parte nos adentra en la Francia de 1307. El rey Felipe IV, tras terminar con la orden de los caballeros Templarios asiste a la ejecución de Jacques de Molay, último maestre de la orden. Este, mientras se consume en la hoguera lanza una maldición al rey, al Papa Clemente y al guardasellos real, maldiciéndoles por varias generaciones.
                
Al mismo tiempo, la reina Isabel de Inglaterra, hija del rey de Francia conspira para desenmascarar a sus cuñadas, que aprovechando la ausencia de sus maridos, se abandonan al placer de la carne en brazos de sus  jóvenes amantes.

Esto es, a grosso modo, “El rey de Hierro”. Un libro corto, con intrigas palaciegas, traiciones, envidias y venganzas. Sin tener nada que ver con Canción de Hielo y Fuego, hay párrafos, frases, acciones, donde ves claramente la influencia que tuvo en George R.R Martin. De fácil lectura y muy bien documentada, la novela se deja querer a cada página, invitándonos a seguir adentrándonos en la turbulenta Francia de los últimos Capeto.



viernes, 17 de julio de 2015

RESEÑA de JURASSIC WORLD.







     Jurassic World puede visionarse de dos maneras muy distintas: desconectando el cerebro, o dejándolo enchufado. Si queréis entreteneros con su pirotecnia, deberíais al menos dejarlo en modo reposo. ¿En serio se escapa un híbrido de dinosaurio más peligroso que unas muletas con ruedines, y no son capaces de detenerlo? ¿Y le atacan con armamento no letal? ¿Y el ejército? ¿En serio la cúpula donde «guardan» los pterodáctilos se destruye como si fuera de mantequilla? ¡Por Dios, si tiene un grosor de metro y medio? Pues eso, arrancaros el cerebro y tirarlo contra el televisor cuando veáis a los dos protagonistas siguiendo el rastro de dos niños que, muy probablemente estén muertos, y ellos haciendo bromitas... Y lo de la protagonista corriendo con unos tacones de aguja descomunales a lo Usain Bolt, ya es de record Guinnes. Una vez descerebrados...
   
     La piratería ha traído consigo el declive de las buenas historias a favor de un cine palomitero que solo busca una buena recaudación. ¿Que por qué es culpa de la piratería? Pues por que hoy en día nadie se va a gastar un euro en ver algo que tiene en casa a un click de distancia; a no ser, claro, que esté plagado de efectos especiales y ahí, el tamaño de la pantalla y el 3D (NO ME GUSTA) sí puedan servir de incentivo para que, como borregos, vayamos todos al cine a gastarnos nuestro dinero (me incluyo dentro del rebaño, el primero).




     La película se me hizo muy entretenida; pero a su termino, me quedé igual que estaba. No le llega a la primera parte ni a la suela de los zapatos. Aquí no hay magia, aquí solo hay pirotecnia y efectismos. La primera parte, con doce años (supongo que la edad influye) la vi doce veces en el tiempo que me duró el alquiler. ¿Recordáis esas cosas llamadas videoclubs? Que tiempos aquellos... Incluso cuando sonaba la banda sonora (SUBLIME) me estremecía al recordad aquella época de mi vida.

     En definitiva, una película entretenida que no aporta nada al arte que es el cine. Un entretenimiento pasajero que quizá disfrutes... Siempre y cuando, no olvides darle al botón del «off» en tu cerebro: vital para disfrutarla. 


    La protagonista es muy atractiva. Mmmmm... 


Para las lectoras femeninas... Que seguro se cabrean si no pongo al musculitos.


lunes, 13 de julio de 2015

Reseña de 'MARAFARIÑA', de Miriam Beizana.


"Una novela de ficción autobiográfica, sobre la superación, la lucha, la rotura de las cadenas"






     Lo primero que he de decir, pues creo que es importante que lo matice antes de dar mi opinión sobre Marafariña, es el hecho de que llevaba más de veinte años sin leer una novela que no fuera de fantasía o ciencia ficción. Cuando la empecé, lo primero que me llamó la atención fue el temple literario de la autora. Sus descripciones son fabulosas, tanto de lugares, como de sentimientos. Se adentra en lo intrínseco de las protagonistas, Ruth y Olga, de sus luchas internas, de sus anhelos; ofreciéndonos una amalgama de sensaciones que hacen que empaticemos rápidamente con ellas. Hubo momentos en los que sentí una inmensa pena por Ruth, pues creo que durante la novela es demasiado dura consigo misma; aunque sufre, creo que es una persona débil, demasiado frágil (mi opinión). La autora me contó que la historia de esta, es a la vez la suya, y eso es algo que hizo que la sintiera con más fuerza. Saber que lo que se lee es cierto, le da a las novelas ese aura de verdad que tanto aviva los sentimientos.




La autora, con su «bebé».


    Otro factor a resaltar es el tema religioso: sumamente interesante. Aunque no soy creyente, siempre me han suscitado interés dichos asuntos. Con 'Marafariña' he aprendido mucho sobre los testigos de Jehová; una novela que enseña, es una novela doblemente provechosa. Por ponerle un pero, diría que quizá en algunos tramos se me ha hecho un tanto densa; nada preocupante. Como ya he dicho, soy más de acción. 
    
     Una lectura pausada, escrita con el corazón, con el alma, donde se nos cuenta una historia de amor y superación. Bien escrita, con fantásticas descripciones y con un más que interesante trasfondo religioso. Os recomiendo entréis en 'Marafariña': "Un lugar infinito que no termina nunca, pues jamás tuvo inicio".



"Alejadas de todo, en ese claro infinito, Ruth y Olga sentían que su amor no era prohibido, sino libre" 



"¿Qué era el tiempo? Se escapaba entre sus dedos. No podía detenerlo pero tampoco podía escapar de él"



domingo, 5 de julio de 2015

Reseña de 'LA ENZIMA PRODIGIOSA', de HIROMI SHINYA


RESEÑA POR Jordi Bel Marcoval:





                                           
     Tras leer 'El arte de desaprender', empecé a indagar sobre temas relacionados. Un libro que trata algo parecido a la Bioneuroemoción, es 'La enzima prodigiosa', del prestigioso doctor Hiromi Shinya.

     Según él,  contamos con más de 5000 enzimas que desencadenan en unas 25.000 reacciones diferentes. Podríamos decir, que cada acción de nuestro cuerpo está controlada por una de ellas, que emerge de una enzima madre o basal: la enzima prodigiosa. Hiromi cree que nacemos con un número limitado de enzimas madre, y que una mala alimentación, las toxinas o el estrés entre otros factores, reducen la cantidad de estas dando lugar a enfermedades. Aquí entra la parte, entre comillas, de Bioneuroemoción; pues su investigación indica, que una fuente de energía emocional positiva como el amor, la risa y la alegría, pueden estimular nuestro ADN hasta producir una cascada de enzimas madre, y así, actuar esta como un biocatalizador que repare nuestras células.


             

     Tal como se va avanzando la lectura pierde interés.  No porque no sea curioso lo que se nos cuenta, sino más bien por lo difícil, o más bien imposible, que resultaría dejar de comer o beber todo lo que se nos dice que es perjudicial para nuestra salud. Cuando entiendes que no vas a poder hacer lo que te propone el libro, pasas de la emoción a la decepción. Esto le sucederá a un 99% de los lectores; el otro 1% puede que logre cambiar su forma de vida aplicando la dieta del doctor Hiromi.

     Terminé la reseña de 'El Arte de Desaprender' con una frase de Leonardo da Vinci; terminaré esta con una de ámbito popular:


"Si no bebes, ni fumas, ni follas… para que vives, GILIPOLLAS"